Chorro de arena sobre acero inoxidable sin contaminación por hierro ni formación de óxido
Muchas empresas se enfrentan al problema de que el acero inoxidable o el aluminio presentan de repente óxido o óxido superficial tras el granallado. La causa suele ser una contaminación por hierro debida al uso de abrasivos inadecuados. Pero, ¿cómo se forma el óxido durante el granallado y cómo se puede evitar?
¿Por qué se oxida el acero inoxidable después del granallado?
El acero inoxidable se considera resistente a la corrosión. Sin embargo, en la práctica ocurre con frecuencia que, tras el granallado, aparecen manchas de óxido o óxido superficial en la superficie. Muchos usuarios sospechan en un primer momento que se trata de un defecto del material. No obstante, la causa real suele ser una contaminación por hierro durante el tratamiento de la superficie.
Si se utilizan abrasivos que contienen hierro o si llegan partículas de hierro extrañas a la superficie, estas partículas pueden oxidarse. El resultado son marcas de óxido, decoloraciones y problemas de calidad, incluso en acero inoxidable de alta calidad.
¿Cómo se produce la contaminación por hierro?
Durante el granallado, millones de partículas de abrasivo impactan a gran velocidad contra la superficie de la pieza. Si el abrasivo utilizado contiene hierro o si la instalación se ha utilizado anteriormente con abrasivos que contienen hierro, pueden quedar incrustadas en la superficie partículas de hierro minúsculas.
Las causas más habituales son:
- Uso de abrasivos de acero fundido sobre acero inoxidable
- Mezcla de diferentes abrasivos
- Instalaciones de granallado contaminadas
- Reutilización de abrasivos inadecuados
- Contaminación procedente de etapas de mecanizado previas
Estas partículas de hierro introducidas comienzan a corroerse al entrar en contacto con la humedad. Esto suele manifestarse en forma de óxido superficial o de manchas puntiformes de óxido.
¿Qué consecuencias tiene la contaminación por hierro?
Incluso pequeñas cantidades de hierro extraño pueden afectar considerablemente a la calidad de la superficie.
Posibles consecuencias:
- Óxido superficial en el acero inoxidable
- Manchas de óxido tras el granallado
- Reclamaciones de los clientes
- Costes adicionales de limpieza y retoques
- Deterioro de la resistencia a la corrosión
- Problemas de calidad en las superficies visibles
Esto resulta especialmente crítico en sectores con elevados requisitos de higiene, limpieza y protección contra la corrosión.
Entre ellas se encuentran:
- Industria alimentaria
- Industria farmacéutica
- Tecnología médica
- Construcción de plantas químicas
- Fabricación de depósitos y aparatos
- Procesamiento del acero inoxidable
Cómo evitar la pátina en el acero inoxidable
La medida más eficaz contra el óxido superficial tras el granallado es evitar sistemáticamente la presencia de partículas de hierro extrañas.
Entre ellas se incluyen:
- Uso de abrasivos de acero inoxidable adecuados
- Separación de los distintos procesos de granallado
- Limpieza periódica de la instalación de granallado
- Evitar los residuos que contengan hierro en el proceso
- Selección del abrasivo adecuado para el acero inoxidable y el aluminio
Si se aplican estas medidas, se puede reducir considerablemente la formación de óxido y los problemas de corrosión posteriores.
Los abrasivos de acero inoxidable como solución
Los abrasivos de acero inoxidable han demostrado su eficacia en el mecanizado del acero inoxidable y el aluminio. Evitan la transferencia de partículas de hierro que provocan óxido a la superficie de la pieza y permiten un mecanizado sin contaminación.
Ventajas de los abrasivos de acero inoxidable:
- Sin contaminación por hierro
- No se forma óxido debido a la presencia de hierro extraño
- Apto para acero inoxidable y aluminio
- Larga vida útil
- Reutilizable varias veces
- Calidad uniforme de la superficie
- Funcionamiento rentable de las modernas instalaciones de granallado
En función del acabado superficial deseado, se utilizan abrasivos de acero inoxidable redondos o angulosos.
Los abrasivos redondos son especialmente adecuados para procesos de limpieza y endurecimiento. Los abrasivos angulosos se utilizan preferentemente cuando se requiere una mayor capacidad de abrasión o una preparación más exhaustiva de la superficie.
Chorro de arena sobre aluminio sin contaminación por hierro
El acero inoxidable no es el único que se beneficia del uso de abrasivos sin hierro. Las superficies de aluminio también pueden verse afectadas por las partículas de hierro que se depositan en ellas.
Por ello, en el mecanizado del aluminio se suelen utilizar abrasivos de acero inoxidable para evitar impurezas y conseguir una calidad de superficie uniforme.
Las aplicaciones típicas son:
- Perfiles de aluminio
- Piezas de fundición
- Componentes para vehículos
- Elementos de fachada
- Componentes de maquinaria
- Componentes aeronáuticos
¿Cuándo se deben utilizar abrasivos de acero inoxidable?
Se recomienda su uso especialmente cuando:
- Se debe mantener la resistencia a la corrosión
- se trabaje con acero inoxidable
- se trabaje con aluminio
- se debe evitar la oxidación superficial
- se requiera la máxima calidad de la superficie
- Se debe descartar cualquier contaminación. En estas aplicaciones, los abrasivos de acero inoxidable ofrecen una solución segura y económica.
Conclusión
Si el acero inoxidable presenta manchas de óxido o óxido superficial tras el granallado, la causa suele ser una contaminación por hierro en la superficie. El uso de abrasivos adecuados para acero inoxidable permite evitar las partículas de hierro extrañas y mantener la resistencia a la corrosión de la pieza.
Por lo tanto, para las empresas que trabajan con acero inoxidable o aluminio, la elección del abrasivo adecuado es un factor decisivo para la calidad, la seguridad del proceso y la protección contra la corrosión a largo plazo.
Preguntas frecuentes:
Preguntas frecuentes sobre la contaminación por hierro
¿Puede oxidarse el acero inoxidable después del granallado?
Sí. En muchos casos, no es el acero inoxidable en sí el que se oxida, sino que son las partículas de hierro incrustadas en la superficie las que provocan óxido superficial y manchas de óxido.
¿Qué es la contaminación por hierro?
Se denomina «contaminación por hierro» a la introducción de hierro extraño en una superficie que, en un principio, era resistente a la corrosión, por ejemplo, durante el proceso de granallado.
¿Qué material de granallado evita la contaminación por hierro?
Los abrasivos de acero inoxidable y otros materiales abrasivos sin hierro evitan la transferencia de partículas de hierro que provocan óxido a la superficie de la pieza de trabajo.
¿Se puede realizar el granallado del aluminio con granalla de acero inoxidable?
Sí. Los abrasivos de acero inoxidable se utilizan con frecuencia para tratar superficies de aluminio sin que se produzca contaminación por hierro.
¿Por qué aparece óxido superficial tras el granallado?
La pátina de óxido suele formarse a causa de partículas de hierro incrustadas que, tras el granallado, reaccionan con la humedad y se corroen.